Friday, April 9, 2010

Manuales de Vida: Lección 2, Sobre el poder de la fe

‘‘Habrá que creer, habrá que creer
En Cristo, en la Paz, o en Fidel.
Habrá que creer, habrá que creer
En algo o en alguien tal vez’’ Alejandro Filio


Es necesario entender que durante el día se libran varias batallas y algunas es mejor dejarlas caer. Basta con que los primeros rayos del día se esmeren en buscar atravesar nuestros parpados para comprender que (aunque algunos se retuerzan en su tumba) la fe juega un papel fundamental en el quehacer diario.

Se aclara que no se trata de la fe religiosa y/o barata que se nos vende a cien pesos en la esquina o a la salida del tren. Hablamos de algo más profundo, cómo los gritos de los estadios o el miedo a los cementerios. Es entonces cuando libramos la batalla de no querer prender la luz ni lavarse la cara. Aún no hay fe y el polvo todavía está en las esquinas pero ya empieza a figurar la luz y los aromas mañaneros.

Algo dentro del cráneo quiere subir a jugar póker con el día. En este punto todavía no creemos poder ganar una mano y el descanso es un suave confort, cuesta dejarlo, pero siempre lo hacemos.

Viene la artillería pesada y la fe saca garras para atravesar nuestros párpados a como dé lugar y darnos a entender que vale la pena abrir los ojos porque el día aguarda. Nos sobornan con promesas de la final de futbol, el café mañanero, los traguitos con los amigos, verla a ella o a él, el jardín soleado o hasta el examen para el que llevamos meses preparándonos.

En fin… cualquier batalla que requiera un poco de fe (no las que se deban dejar caer). Algunas de las inagotables luchas del día a día que nos obligan a escribir los manuales de vida.

La guerra se torna sangrienta y a veces dura más de lo necesario pero una ley de los manuales de vida es que si la fe se pierde (o en este caso, la fe pierde) es mejor tirarse de un guindo.

Finalmente se nos obliga a levantarnos de madrugada (pueden ser las cuatro de la tarde, que siempre es madrugada) y saludar al día con una sonrisa que no se puede quitar.


David Ching
2010

5 comments:

Kta said...

Me gusta mucho!!!! Felicidades primo! Esta muy bueno, y el tema que eligió da mucho para pensar.

Cata F said...

está muy muy cool... muy cierto todo, me encanta el tema, es algo que casi siempre pasa desapercibido.

nickyfc said...

Don Alejandro Filio tiene la boca llena de razon y me gusta mucho su take en el asunto.

Hay ciertas batallas que es mejor no pelear, hay que saber dejar ir las causas perdidas, reconocerlas. Pero bueno, yo soy ingenua y terca y le diré que estoy completamente de acuerdo en que al final del dia, si no se ha perdido la fe (en que la puede conquistar, o que mañana sera un dia mejor, o que si lo consulta con la almohada obtendra la respuesta, no tiene que ser nada religioso) el día no se ha perdido.

Es bueno verlo a usted de creyente :)

Eu said...

Muy bueno

muchos sólo viven a punta de esa fe

otros nos aferramos de vez en cuando, no hay otra opción.

:)

Katherine said...

"pueden ser las cuatro de la tarde, que siempre es madrugada..." Esa forma de describirlo, calzó a la perfección...